Cuando tuve que elegir con qué palabra presentar mi negocio, me quedé con "consultoría". Por coherencia con el nombre, más que nada: se llama The Lifestyle Consultant Club.
Pero lo dejé escrito tal cual en mi posicionamiento: "mentoría" también describe bien mi forma de trabajar. Y en mi web, a la pregunta de si esto es un curso, una mentoría o business coaching, respondo que es consultoría, pero que "también tiene un poco de coaching de negocios y mentoría".
Así que si estás buscando la diferencia entre coach y mentor, te entiendo: ni siquiera quien lo vende los tiene separados del todo.
Casi todo lo que vas a encontrar sobre esto lo han escrito bancos y empresas de recursos humanos, pensando en una empresa que les paga un coach a sus directivos. Tú no eres un departamento de RR. HH.: quieres montar tu negocio y te preguntas a quién pedirle ayuda.
(y en esa foto falta un tercero: el consultor)
Qué hace un coach y qué hace un mentor
Primero, la comparación clásica.
Un coach trabaja con preguntas. Parte de que la respuesta ya la tienes tú, y su trabajo es ayudarte a encontrarla y a comprometerte con ella. La ICF (la federación internacional de coaching) lo define como acompañar al cliente en un proceso que le haga pensar, para que saque su máximo potencial personal y profesional. Por eso un buen coach no necesita conocer tu sector: su oficio es el proceso.
Un mentor trabaja con su experiencia. Ya ha recorrido el camino que tú empiezas y te cuenta qué hizo, qué le salió mal y qué haría en tu lugar. Es directivo: aconseja y opina. Y su valor depende de que su camino se parezca (de verdad) al tuyo.
En latín y para todos los públicos:
El coach te pregunta. El mentor te cuenta.
Las comparativas suelen añadir la duración (coaching más corto y con un objetivo cerrado, mentoría más larga) y la formación (al coach se le pide certificación; al mentor, experiencia). Cómo funciona una mentoría por dentro lo tienes en qué es una mentoría.
El tercero que falta en la comparación: el consultor
Un consultor trabaja con tu caso. Lo diagnostica y te propone qué hacer: qué vender, a quién, a qué precio y en qué orden. No espera a que la respuesta salga de ti (como el coach) ni se limita a contarte lo que hizo él (como el mentor): aplica su criterio a tu situación, y lo que sale de ahí es una decisión.
Con un ejemplo de andar por casa:
→ el coach te pregunta qué te apetece cenar
→ el mentor te cuenta qué cenó él cuando estaba como tú
→ el consultor abre tu nevera y te dice qué se puede cocinar con lo que hay
Esa es también la diferencia entre consultoría y coaching: el coach no te dice qué hacer, y el consultor está JUSTO para eso.
Ojo, que hay consultores que te entregan un informe y se van. Es de lo que más odio de este oficio: entregar un plan y dejar al cliente solo al ejecutarlo.
Coach, mentor y consultor: la tabla
| Coach | Mentor | Consultor | |
|---|---|---|---|
| Cómo trabaja | Te pregunta (no directivo) | Te cuenta su experiencia y te aconseja | Analiza tu caso y te propone qué hacer |
| De dónde sale la respuesta | De ti | De lo que vivió él | De su criterio, aplicado a tu situación |
| ¿Tiene que conocer tu sector? | No | Sí: es lo que aporta | Sí, o por lo menos tu tipo de problema |
| Qué te llevas | Claridad y compromiso contigo | Errores que te ahorras | Una decisión: oferta, precio, plan |
| Encaja cuando | Sabes qué hacer y no lo haces | Vas a recorrer un camino que otro ya recorrió | Tienes que decidir algo que nunca has decidido |
| El riesgo | Preguntas cuya respuesta no está en ti | Que te venda su caso aunque no sea el tuyo | Que te dé el plan y te deje solo |
Cuál necesitas según la fase de tu negocio
Aquí las comparativas de recursos humanos se quedan cortas: preguntan cuál es mejor, y no hay uno mejor. Hay uno que encaja con lo que te falta ahora mismo, y eso cambia con la fase de tu negocio.
Si todavía es una idea
No sabes qué vender, a quién ni a qué precio. Un coach te ayuda a ordenar lo que piensas, pero una parte de la respuesta no está dentro de ti: preguntarte cuánto deberías cobrar no te dice cuánto paga tu mercado. Necesitas criterio de fuera: un consultor, o un mentor que haya montado algo parecido.
Si ya tienes la oferta y toca salir a vender
Pesa la experiencia: cómo abrir conversaciones, qué contestar cuando te preguntan el precio, cuándo hacer seguimiento. Terreno de mentor (o de un consultor que haya vendido algo parecido). Lo cuento en cómo conseguir clientes si vendes lo que sabes.
Si sabes lo que tienes que hacer y no lo haces
Tienes la oferta escrita, sabes a quién escribirle y llevas semanas sin mandar un mensaje. No te falta información, y un mentor solo te contaría otra vez lo que ya sabes.
(aquí el coach gana por goleada)
Mi caso: he estado a los dos lados de la mesa
Primero, el error. Pasé siete años con startups (más de ocho, y ninguna salió adelante) y después monté una marca de ropa, Wander Clothing®, que fue un fracaso absoluto. Siempre lo mismo: construir primero y dejar para después cómo venderlo.
Después, un cliente de producto tecnológico me fue metiendo en el desarrollo de su negocio hasta que acabé de asesor, y de ahí a casi un año de consultoría estratégica.
Ahí estaba en la silla del consultor. Para montar este negocio me senté en la otra: trabajé con un mentor, Matt Barker, para concretar mi oferta y mis acciones comerciales.
Y desde dentro, la diferencia se nota:
→ como consultor, propones una decisión y el cliente decide si la toma
→ con un mentor, recibes su camino y lo adaptas a tu situación
¿Y lo que hago hoy?
Una mezcla con reparto claro: yo aporto criterio, pasos y revisión, y el cliente decide y ejecuta. Por eso lo llamo consultoría, y por eso "mentoría" también le queda bien. Lo que no hago es la parte de agencia: construir u operar el negocio de nadie.
La etiqueta no es lo que compras
Y no, no hace falta que aciertes con el nombre. Mucha gente mezcla las tres cosas (yo el primero), así que antes de contratar a alguien, se llame como se llame, pregúntale esto:
→ ¿quién pone las respuestas, tú o yo?
→ ¿has hecho tú lo que me vas a ayudar a hacer?
→ ¿qué me llevo al terminar cada sesión?
→ ¿quién ejecuta?
Si al terminar cada sesión vas a tener algo concreto para tu negocio (una oferta escrita, un precio, un proceso), estás delante de un consultor, se presente como se presente.
Si lo que miras es contratar un business coach, qué hace y cuánto cobra lo explico en business coach. Y si estás convirtiendo lo que sabes en una primera oferta, es justo lo que trabajo en mi acompañamiento 1:1 para crear tu negocio de consultoría.
¿Qué te falta a ti ahora mismo: preguntas, experiencia o decisiones?
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, un coach o un mentor?
Ninguno es mejor en general: depende de lo que te falte. Si sabes qué hacer y no lo haces, un coach. Si vas a recorrer un camino que otra persona ya recorrió, un mentor. Y si tienes que tomar decisiones de negocio que nunca has tomado (qué vender, a quién, a qué precio), un consultor.
¿Qué diferencia hay entre coach y coaching?
El coach es la persona y el coaching es el proceso que hace contigo: sesiones en las que te pregunta para que encuentres tus propias respuestas. Con mentor y mentoría pasa lo mismo.
¿Cuál es la diferencia entre consultoría y coaching?
El coaching te ayuda a encontrar tus propias respuestas a base de preguntas; la consultoría analiza tu caso y te propone qué hacer. En un coaching la decisión sale de ti; de una consultoría sales con una decisión concreta, como una oferta, un precio o un plan.
¿Se pueden combinar coaching y mentoría?
Sí, y mucha gente lo hace. Mi propio acompañamiento es consultoría con partes de mentoría y de coaching. Lo importante no es la etiqueta: es quién pone las respuestas, quién ejecuta y qué te llevas de cada sesión.
¿Necesito un mentor para montar mi negocio de consultoría?
No es obligatorio, pero te puede ahorrar muchas vueltas si esa persona ya recorrió el camino que tú empiezas. Yo trabajé con uno para concretar mi oferta. Si quieres hacerlo acompañado, puedes reservar una plaza.